Dicen que fue el jugador más completo que jamás se vió en un terreno de juego, capaz de elevar el fútbol a la categoría de arte ya fuera con la pierna izquierda o la derecha. Lo tenía todo para ser Maradona salvo una cosa, la voluntad para serlo. Para él la victoria no era importante, él quería sencillamente jugar. Apodado “El Maradona de Sudámerica” o “El George Best de Cádiz”. Esta es la historia de Jorge Alberto González Barillas, más conocido como Mágico González.

“Sin duda, uno de los 10 mejores jugadores que yo vi en mi vida. – Diego Armando Maradona

A raíz del Mundial de 1982 celebrado en España, el Atlético de Madrid quiso fichar al salvadoreño Jorge Alberto, pero sería finalmente el Cádiz C.F quien se hiciera con sus servicios.

En la ciudad gaditana se forjaría, a lo largo de sus 150 partidos, la leyenda del considerado “Curro Romero” del balompié, talento puro pero siempre necesitado de motivación y no exento de polémica en torno a su alegre vida extradeportiva. Con su llegada, el conjunto andaluz logró el ascenso a 1ª división en la primera temporada de Jorge.

Magico González

Magico González, el Curro Romero del fútbol

Sus excesos fuera del terreno de juego no eran obstáculo para rendir dentro de él. De hecho, para muchos, el mejor partido de González en el club gaditano fue bajo condiciones derivadas de su indisciplina.

Fue una semifinal del Trofeo Ramón de Carranza, frente al F.C.Barcelona. Mágico González no se presentó a tiempo al partido y no pudo entrar en el once inicial, siendo incorporado en el medio tiempo cuando el marcador era de 3-0 favorable a los azulgranas. En dicho partido, marcó dos goles y dio dos asistencias para que el equipo andaluz obtuviese el pase a la final con un marcador de 4-3.

Diego Armando Maradona y Mágico González en el F.C.Barcelona

Diego Armando Maradona y Mágico González en el F.C.Barcelona

Pese a su gran inicio, en la siguiente temporada se produce el descenso del Cádiz a Segunda división. Paris Saint Germain y Fiorentina se interesaron por Jorge, pero él decidió quedarse en el “submarino amarillo”.

En 1984 realizó una gira con el Barça por Estados Unidos, por petición expresa de Diego Armando Maradona. Pese a demostrar su clase, el Barça finalmente no lo contrató, posiblemente por el incidente en un hotel californiano, cuando se activó la alarma de incendios y Jorge González fue el único en quedarse en la habitación, en compañía femenina.

En enero de la temporada 84/85, debido a su bajo rendimiento, es cedido al Real Valladolid donde confirmaría su dejadez y hundimiento personal que acabaría con su retorno a su San Salvador natal.

“Reconozco que no soy un santo, que me gusta la noche y que las ganas de juerga no me las quita ni mi madre. Sé que soy un irresponsable y un mal profesional, y puede que esté desaprovechando la oportunidad de mi vida. Lo sé, pero tengo una tontería en el coco: no me gusta tomarme el fútbol como un trabajo. Si lo hiciera no sería yo. Sólo juego por divertirme.” – Jorge “Mágico” González”

Pero no todo había terminado para él ya que, en la temporada 87/88, el fútbol le ofrecería una segunda oportunidad y de nuevo sería Cádiz. Durante esta segunda etapa en el club, que duró hasta 1991, Mágico hizo indispensable el acudir al Estadio Ramón de Carranza con pañuelo y es que sus genialidades provocaban el entusiasmo de una afición que se sabía privilegiada al poder ver a un talento único.

Mágico González, un auténtico, genio y figura…

Sobre El Autor

Fundador y Director

Nací en Murcia y crecí viendo al Barcelona de los Romário, Laudrup y Stoichkov. El fútbol de posesión y la figura del 4 son las claves.

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