El término “posterizar” viene de la NBA. Cuando un jugador realiza una jugada espectacular, un mate arrasando a un rival, una canasta en el último segundo en la misma cara del defensor, un tapón en todo lo alto, se habla de “hacerle un póster a su rival”. Consigue que el rival que aparece en la foto de la gran jugada quede inmortalizado de manera vergonzante para los restos. Si alguien es capaz en el fútbol de dejar a sus rivales posterizados, ese es Neymar.

Y esa capacidad para el póster, o para el vídeo en YouTube siendo más modernos, no es que le haya traído pocos problemas al bueno de Neymar da Silva Santos Junior. Este brasileño de 25 años, nacido en la localidad paulista de Mogi das Cruzes, siempre ha sido puesto en cuestión por su forma de jugar. Con gestos dignos del freestyle, tiene una muy desarrollada capacidad para enfadar a sus rivales, que a veces le devuelven sus vaciles, su lengua afilada y su tendencia a exagerar las caídas con entradas alevosas, violentas y desafortunadas. Esto da pie a una eterna polémica respecto a su persona ¿se pasa de provocador? tal vez, ¿se merece la respuesta que le dan los defensas? por supuesto que no.

Quienes tengan la buena costumbre de escuchar nuestro podcast Desde la medular“, tal vez recuerden que hace algunas semanas dije de Neymar que me parecía un jugador sobrevalorado y se sorprendan de que esta semana le destaque. En mi opinión, Neymar es un gran jugador, un genio del fútbol al que a veces se le cruzan los cables (más en sus primeros años, desde que llegó a Barcelona ha madurado notablemente), cuyo comportamiento no es el más idóneo para un futbolista de primer nivel y que por rendimiento no alcanzará a ser el nuevo Messi que muchos buscan en él. Y eso por no hablar de los problemas con la justicia que han supuesto para el Barça su fichaje, el secreto coste de la operación o su altísimo salario.

Sin embargo, Neymar no deja de ser uno de los mejores regateadores del panorama mundial. Partiendo pegado a la banda izquierda da salida a la progresión defensa-ataque del equipo azulgrana. En el ultimo mes ha mostrado un desempeño sobresaliente, una gran personalidad y efectividad para el gol y la asistencia. Fue la pieza clave de la histórica remontada ante el PSG y, sin ir más lejos, ayer ante el Valencia rompió a Enzo Pérez, Montoya, Garay y cualquier otro rival que quisiera tratar de frenarle. Pósteres para todo ellos.

Repartió dos asistencias, la primera (probablemente la más peculiar de su carrera) desde un saque de banda de pillo para Luis Suárez y la segunda con un jugada individual espectacular que acabó sirviendo en bandeja para André Gomes. Además, estrelló una falta en la misma y literal cruceta. También repartió buenos pases interiores que pudieron derivar en más goles, sembró el terreno de rivales regateados… En definitiva, un partidazo luciendo superioridad y presencia constante en su banda. Tan solo le faltó el gol, que rondó en varias oportunidades.

Neymar celebra gol Santos

En la cantera de Santos desde los 11 años, compartió equipo con el madridista Danilo o con Ganso, con quien formó una sociedad de lujo, además de desarrollar una buena amistad. Ambos se convirtieron en dos de los jugadores más prometedores de Brasil, si bien el mediocampista no consiguió el futuro que se le esperaba, y una vez separado del barcelonista, su carrera fue decayendo.

Con 17 años debutó en el primer equipo y pronto se convirtió en superestrella, para lo bueno y para lo malo. Controvertido por sus formas en el campo y por su estética, llegó a tocar fondo al disgustarse en un partido por no dejarle tirar un penalti, lo que provocó que se pasara el resto del encuentro en cuestión sin dar ningún pase a los compañeros, se dedicó a tratar de regatear sin ningún sentido a cualquier rival que se le pusiera delante hasta que lo cambiaron.

Con Santos ganó una Copa Libertadores, una de las tres de la historia del club, y estuvo en el disparadero de todos los grandes clubes europeos hasta que el FC Barcelona se hizo con sus servicios (a costa de aceptar unas condiciones que después han supuesto problemas). En 2013 llegó a la Liga Española, entre que fue la extraña temporada con Tata Martino al frente y que fue su primer curso en el fútbol europeo, no tuvo un desempeño demasiado glorioso, pero poco a poco, ha ido entendiendo su rol en el club blaugrana y madurando su juego… a pesar de mantener algunos tics macarrillas. Por otra parte, con la selección brasileña vivió la decepción del Mundial de su país, cayendo gravemente lesionado en cuartos, y a cambio logró el primer oro Olímpico en los Juegos de Río de Janeiro.

En esta Liga lleva ocho goles y diez asistencias, en Champions ha marcado cuatro goles y repartido ocho asistencias. A esos números de crack, hay que sumarle multitud de jugadas espectaculares, ya sea en solitario o con sus inseparables Messi y Suárez. Jugadas dignas de póster, no en vano, él es Neymar, el posterizador.

Sobre El Autor

Director Adjunto

Futbolero y colchonero desde 1978. Sé por qué soy del Atleti, pero no puedo explicarlo. Si quieres hablar de fútbol, aquí tienes un amigo.

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