Hoy es el cumpleaños de un ex futbolista que protagonizó una de las imágenes con las que más me he sentido identificado. Sería injusto quedarse tan solo con ese momento, porque nuestro protagonista tuvo una carrera exitosa y consiguió importantes logros y títulos en el Real Madrid de los galácticos.

Iván Helguera Bujía nació tal día como hoy en Santander, hace 42 años. El jugador cántabro tuvo una meteórica ascensión al fútbol de élite. Tras fichar por el Albacete Balompié en enero de 1997 procedente del CD Manchego de 2ª B, terminó recalando, al finalizar esa temporada, en las filas del AS Roma. En la capital italiana no tuvo muchas oportunidades. Solo disputó 9 partidos en la Serie A en la única campaña que permaneció en el conjunto romano. De ahí pasó al RCD Espanyol, donde trabajó con Marcelo Bielsa.

Su buen hacer en Barcelona le sirvió para fichar por el Real Madrid. En los 8 años que estuvo en la casa blanca logró acumular un buen número de títulos: tres Ligas, dos Champions, dos Supercopas de España, dos Supercopas de Europa y una Copa Intercontinental. Tras dejar el club del Santiago Bernabéu, Helguera fichó por el Valencia CF, donde consiguió ganar una Copa del Rey. Solo estuvo una temporada y media en el conjunto valencianista. Sus lesiones y los problemas que tuvo con Unai Emery precipitaron su retirada en diciembre de 2008.

Helguera protestando ante Al-Ghandour con Valerón de testigo

Iván Helguera fue un habitual de la Selección Española, con la que disputó dos Eurocopas (2000 y 2004) y un Mundial (2002), vistiendo la camiseta nacional en 47 ocasiones. Precisamente, en un partido con España, se produjo la imagen que da título a este artículo y que a mi, como a muchos de ustedes, les trae amargos y enrabietados recuerdos.

La cara de desesperación, rabia e impotencia de Helguera tras caer eliminados frente a Corea del Sur lo dice todo. El atraco a silbato y banderín armado que sufrió el equipo que entrenaba José Antonio Camacho fue escandaloso. No hace falta escribir mucho más de aquel arbitraje amañado y premeditado del árbitro egipcio de cuyo nombre no quiero acordarme y de sus jueces de línea, uno de Trinidad y Tobago y otro de Uganda.

Estos tristes protagonistas, quizá privaron de un triunfo en un Mundial a la generación de Helguera, Raúl, Luis Enrique, Hierro, Nadal, Valerón, Morientes, Mendieta y Baraja entre otros. Pero es mucho suponer y elucubrar, aunque es innegable que aquel equipo lo tenía todo para ser campeón.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

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