Hoy tenemos el placer de entrevistar a Irene Jódar Pérez, graduada en periodismo y árbitro de fútbol. Hace seis años empezó su andadura en este oficio tan difícil. Como ella mismo cuenta, es algo que desde pequeña vivió en casa, ya que su padre también fue árbitro, por lo que le apasiona.

¿Qué le parece el nivel arbitral en 1ª División?

Hay un buen nivel, ya que para ascender de categoría hay que superar con éxito unas pruebas muy exigentes y difíciles, por lo tanto, solamente los mejores son los que se encuentran en la cima.

Pienso que los árbitros de Primera División son un colectivo muy atacado y presionado por los medios de comunicación. Son la cabeza de turco de la Liga de Fútbol Profesional porque siempre se les echa la culpa de todas las derrotas.

Un ejemplo del buen arbitraje es Raúl Cabañero, árbitro asistente nombrado el mejor asistente de Primera División la pasada temporada, quien ha sido seleccionado para asistir al segundo seminario de preselección para el Mundial de Brasil 2014.

Undiano Mallenco y Velasco Carballo, en calidad de árbitros, también pasaron en septiembre el primer seminario de preselección y han sido de nuevo llamados para asistir al segundo.

¿Piensa que el vídeo, puede ser una ayuda? ¿Y la tecnología?

Irene Jódar Pérez juez de línea

Claro que sí puede ser una ayuda. El vídeo puede llegar a ser de gran utilidad para el árbitro. Pero no sé cúal sería la forma correcta de ubicarlo en un partido. Me pregunto qué criterios se seguirían para revisar una jugada por vídeo, cuántas jugadas podría recurrir cada equipo, cuántas intervenciones deberían hacerse en el partido para ver las jugadas dudosas, etc.

Por lo tanto, pienso que tiene mas inconvenientes que ventajas. Creo que los partidos se harían interminables si a cada momento se parara el juego para volver a ver una jugada. También pienso que, en el caso de parar el juego y observar la jugada repetida, a la hora de tomar la decisión, el árbitro tendría muchísima más presión. Y lo más importante, el colegiado perdería toda la autoridad que tiene en el campo ya que la esencia, la cualidad más importante del árbitro es la de actuar y tomar decisiones en cuestión de segundos.

¿Colegiados profesionales 100%? ¿Mejoraría el nivel?

Siempre se puede mejorar en todo. Pero he de reconocer que, desde dentro, se le está dando muchísima importancia a la preparación tanto física como teórica para mejorar desde las bases hasta las categorías más altas.

El nivel, a mi parecer, es bastante bueno, ya que se exigen una serie de requisitos bastante difíciles, y solamente los mejores los superan. Pruebas físicas de resistencia, velocidad, prueba de campo, y exámenes de las Reglas de Juego, de los estatutos, de vídeos con jugadas dudosas, estos son los test que se deben pasar y aprobar para conseguir un ascenso.

¿Qué sensación tiene al poder decidir ante 22 hombres?

Es una sensación muy buena de autoridad y poder. Cada día es más común ver a una mujer en el mundo del fútbol, por lo que no me siento fuera de lugar. Aunque en este oficio siempre hay momentos positivos y negativos, en muchas ocasiones hay jugadores y técnicos que no conciben que una chica sea quien dirija el encuentro.

Por otro lado, cuando voy de asistente, me siento muy cómoda y arropada por mis compañeros, me tratan como uno más. Tanto desde el Comité Técnico de Árbitros de Murcia, como desde mi delegación, la de Lorca, existe una igualdad total entre hombres y mujeres.

¿Qué opina de la relación árbitros/medios de comunicación? ¿Si pudieran hablar más, se entenderían mejor las decisiones que toman en los partidos?

En la actualidad la relación entre los medios de comunicación y el colectivo arbitral es prácticamente nula. La posición de los árbitros, dentro y fuera del terreno de juego, debe ser totalmente imparcial y objetiva, por lo tanto pienso que su inmersión o participación mediática no sería del todo positiva.

Aunque por otro lado creo que, en muchas ocasiones en las que los árbitros están en el punto de mira, sí deberían hablar y defenderse ante los medios, ya que somos un colectivo un tanto desprotegido.

¿Por qué eligió ser árbitro? ¿Cree que el haber jugado al fútbol, a nivel semiprofesional, beneficia a un árbitro?

Empecé hace seis años. Mi padre fue árbitro, y el fútbol siempre ha estado a la orden del día en casa. Un día sin pensarlo mucho decidí entrar en este mundo, y aquí sigo hasta ahora; decisión de la cual estoy muy orgullosa. De siempre me ha gustado el fútbol y, antes de entrar en el arbitraje, practicaba este deporte con un grupo de chicas en una escuela de fútbol de mi ciudad. No era nada serio, pero pasábamos muy buenos ratos haciendo algo que nos gustaba.

Pienso que haber jugado antes al fútbol es positivo para ejercer de árbitro, pero no es suficiente. Este hecho no significa que lo sepa todo, porque desde el punto de vista del árbitro se ve todo diferente. La única utilidad que puede tener haber sido jugador con anterioridad es que juegas con cierta ventaja, al ser conocedor de las Reglas de Juego.

¿Qué recomendaría a las nuevas generaciones de árbitros?

El arbitraje es una profesión difícil, porque al mismo tiempo que te aporta muchas cosas positivas, también tiene algunos aspectos negativos. Por lo tanto, mi consejo es que primen las ganas y la fuerza de empezar en este mundo, porque es algo muy gratificante.

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