Si yo les digo que voy a escribir sobre Cláudio Ibraim Vaz Leal, pocos sabrán que me refiero a un lateral izquierdo brasileño que jugó en la década de los 80 y los 90 y que nació un 4 de abril de 1964, cumpliendo hoy 53 años. Les doy más pista: jugó en los principales equipos de su país y, en Europa, en el Brescia, Oporto, Genoa y Middlesbrough.

Nuestro protagonista era un portento físico. Lateral de gran recorrido y con un claro carácter ofensivo, como muchos de sus compatriotas que juegan en esa posición. Participó en tres Mundiales (1986, 1990 y 1994), saliendo campeón en el último de ellos. Allí logró un gol muy importante para Brasil. En el partido de Cuartos de Final frente a Países Bajos, con el marcador empatado a dos, sacó su cañón a pasear con un zurdazo tremendo. Era una falta lejana, pero la potencia de su pegada le bastó para poner el 3-2 definitivo y lograr el pase a Semifinales.

Branco y Mauro Silva celebran gol contra Holanda

Branco y Mauro Silva celebran el gol del lateral frente a Países Bajos

Doce años antes, en el Mundial de México, también en Cuartos de Final, el carrilero zurdo logró otro gol importante, aunque no sirvió para pasar de ronda. Fue ante Francia, en el Estadio Jalisco de Guadalajara. Brasileños y franceses empataron a uno y el pase se jugó en la ronda de penaltis. Branco (ya sabéis quien es) anotó el cuarto lanzamiento de su selección y, a continuación, Platini falló el suyo. Tras cuatro penaltis por cada lado, el resultado era 3-3. Julio César falló el quinto y Luis Fernández marcó para los galos, clasificando a los blues.

Queda por recordar lo que hizo Branco en el Mundial de Italia’90. Allí no consiguió golear, pero fue protagonista principal de un partido histórico del que escribí en su día. ¿Os acordáis del Argentina-Brasil de Octavos de Final? Pues el lateral brasileño fue uno de los que bebió de los bidones que, supuestamente, los argentinos habían rellenado con agua y somníferos. Branco siempre ha asegurado que la queja de los brasileños estaba más que justificada, e incluso que Bilardo y Ruggeri le confesaron que fue verdad.

Tras su retirada como profesional en 1998, Branco ha estado ligado a varios clubes brasileños en distintas labores. Fue Director Deportivo de Fluminense entre 2006 y 2007; entrenó a equipos modestos de Brasil como el Sobradinho y el Guaraní; y desde septiembre pasado hasta hace un par de semanas fue asesor del presidente del Figueirense. Parabéns Branco.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

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