El 6 de abril de 1935, veintidós días antes de que el Real Betis Balompié consiguiera su único título de Liga hasta el momento, nació en el pequeño pueblo soriano de Arcos de Jalón el mejor futbolista de todos los que han tenido el privilegio de vestir la camiseta verdiblanca: Luis Del Sol Cascajares.

Su padre, ferroviario de profesión, se trasladó por motivos de trabajo hasta el sevillano barrio de San Jerónimo, cuando Luis Del Sol contaba con tan solo dos meses de vida. Bendita la hora en la que el destino mandó hacia Sevilla a esta familia. Con diecinueve años, Del Sol ya pertenecía a la primera plantilla bética, contribuyendo al ascenso a la máxima categoría tras años de penurias en Segunda y Tercera División.

La calidad del jugador no pasó desapercibida y terminó fichando por el Real Madrid de Di Stefano, Puskas, Gento y compañía, logrando en el club merengue una Copa de Europa, una Copa Intercontinental y dos Ligas españolas. Siendo todavía jugador bético debutó con la Selección Española, con la que jugó los Mundiales de Chile’62 e Inglaterra’66 y proclamándose campeón de la Eurocopa de 1964. Con España jugó 16 partidos.

Luis Del Sol sentado en un balón con la Juventus

Luis Del Sol con la camiseta de la Juventus de Turín

Sin embargo, al margen del Real Betis Balompié, en el club donde Luis Del Sol es considerado un mito es en la Juventus de Turín. El conjunto transalpino lo fichó tras dos campañas en Chamartín permaneciendo en la Vecchia Signora durante ocho temporadas en las que logró un Scudetto y una Copa italiana.

Está incluido en el salón de la fama del conjunto italiano, lugar en el que le dieron el apodo por el que es conocido en el mundo de fútbol gracias al trabajo incansable que desarrollaba en el terreno de juego: Sette Pulmoni.

Tras dos años en la AS Roma, regresó al Real Betis Balompié para terminar su carrera como futbolista. En el club verdiblanco ha sido, tras su retirada, entrenador del primer equipo en dos etapas distintas, contribuyendo al ascenso a Primera División en la temporada 2000-2001. También ocupó el cargo de Director Deportivo.

Gloria eterna para Luis Del Sol Cascajares, leyenda viva del fútbol.

Sobre El Autor

Apasionado del fútbol y Bético por encima de todas las cosas. Continuamente pendiente de la actualidad del club verdiblanco, disfruto y sufro con las alegrías y sinsabores del Betis. Ser Bético es real como la vida misma, ya que uno aprende a levantarse tras continuas caídas. Y ahí está la verdadera fuerza del Betis: en sobrevivir a los contratiempos.

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